Desórdenes. Puertas.
Tengo miedo. Estoy emocionado.
Recuerdo a Susan Boyle en estos momentos, esa presentación final de "I Dreamed A Dream". Ya había escuchado esa canción con Marian en su carro echando la concierto. Pero si no hubiera sido por senda mujer no la recordaría.
"I had a dream my life would be so different from this hell I'm living".
Me he puesto como meta dejar el pesimismo, pero esa frase resume bastante mi confusión actual. Una persona que no esperaba me dijo: "Siembra expectativas y cosecharás frustraciones".
Mis sueños gritan "¡Mentira!" mientras este lado que no conocía de mí y está despertando lo piensa tomar como regla. Me asusta esta nueva persona. No estoy muy seguro si me gusta o es todo lo que nunca esperé de mí. Ser duro conmigo mismo y no palparme el corazón al jalar el gatillo.
En otras cosas, dejo documentado (tal vez solamente para mí dada a la popularidad del blog). Dejo el pan, dejo el cigarro. Aprendo a tocar la guitarra YA -es increíble todo el tiempo que me he hecho pendejo-. No sé qué hacía esperando a que la calma regresara cuando soy una tormenta -y ojo, no lo digo con connotacion negativa-.
Sobre todo me prometo intentar de la mejor manera posible sacarme todo este pinche veneno que se me ha venido a meter últimamente. Ser un idiota porque la gente lo es no es justificación.
Comentaba lo del miedo. Las cosas se están moviendo muy rápido. Volteo y hace dos semanas era un terreno cálido mi actual reino de sombríos castillos y noches perpetuas. Me gusta.
Creo que estoy volviendo a meter la pata. Me emociona encontrar tanto lo que no buscaba. No puedo creer que sea verdad aveces y me llena la alegría que me recuerda que no he perdido esa llamita de la que había escrito.
Me he prohibido retener las cosas que no deben estar aquí. Me he prohibido dejar que el silencio sea mi voz. Y ahora me prohibo ser cómplice del verdugo. De mi verdugo. Con el dolor de mi corazón, arranco esas flores que parecían llenar de vida mi jardín.
Me caga que me quieran cortar las alas.
-B.