miércoles, 18 de agosto de 2010

Los 9 Corazones

(sueño de la madrugada del día 17 de Agosto. Nota: No pude regresar a dormir después de esto.)


So, había una vez una simpática, alegre, intensa e inteligente princesa que vivía moderadamente feliz rodeada de sus amiguitos del bosque (pájaros, ratas, lagartonas, lechoncitos, ánimas de bosque en gral.) Sus doncellas eran medio bestias también, pero parecían más hadas madrinas... anyway.


La muy idiota siempre andaba metida en lugares que el Rey y la Reina no pensaban eran los correctos para ella. Nuestra protagonista siempre se había sentido dueña de ella, por lo que se había dedicado a disfrutar de lo que la llenaba y hacía feliz, pero le hacía falta ese "algo" que alguna vez creyó tener y terminó en masacre, pero no hablemos de ello, que es otro cuento.


So, una noche, la Pinche Bruja (o Dios, o el destino, o la vida pero necesitamos a un malo en la historia) andaba de ociosa y vio de lejos a nuestra alegre protagonista y se dijo para sí misma: "Suficiente tranquilidad para esta, ya le hace falta un desmadrito a su vida. Si no, se nos aburre" A las Brujas les encanta chingar. Sin pensarlo dos veces, lanzó el maléfico hechizo:


"Tus ojos han de perder, tu corazón ha de cambiar,

Tu corazón irás a ceder, lágrimas has de derramar."


Los ojos de nuestra princesita se habrían de enamorar del primero que viera. Su corazón habría de cambiar de elemento al derramar una lágrima por él. El segundo renglón no tenía sentido aparente.

(A la Bruja le gustaba hacer que sus pendejadas rimaran, era... rapera... raperra... reperra).


Él estaba en frente de ella. Ella se enamoró. Amarguras se endulzaron. Dulzuras se amargaron. Días llenos de noches y noches llenas de días fueron el escenario. El final llegó temprano, el principio llegó tarde.


A la primera lágrima, la princesa sintió cómo su ♡ era ligero y flotaba gentilmente. El aire que lo formaba la empujó a volar sobre terrenos que creía muertos. Hasta que empezó el pesar.


Se había tornado de acero, todo todito. Era fuerte, persistente y necio. Soportó 27 años de guerras, murió dos veces (le ganó a la muerte en la primera ocasión y revivió de la nada a la segunda); seguía sincero y enterito.


Para cuando el ♡ de la Princesa se había tornado de madera, empezó a aferrarse al Príncipe, el cuál por alguna extraña razón empezaba a atrapar moscas para después tragarlas. La princesa había visto peor con sus doncellas so, no le prestó demasiada atención y le agradeció a la diversidad humana.


El ♡ de la Princesa se había empezado a tornar de piedra para mediados de año, lo cuál la estaba poniendo medio bruta, desilusionada y hostil con el resto de la raza humana y con su persona.


Una tarde lluviosa, el pecho de la Princesa comenzó a arder: su ♡ se había incendiado. Ahora era de fuego. Besó al príncipe, el cual de forma cagada se convirtió en un sapo gordo, baboso y feo.


"Esta no es mi forma real. Tu tienes la culpa de esto. Tu corazón me ha convertido en esto que no soy" - dijo de forma poco convincente el Sapito.


"No mames" -lo interrumpió la Princesa- "Me parecía raro lo de las moscas pero esto explica lo baboso."


La Princesa intentó de una manera y otra regresar a ""su príncipe a su estado original, consumiéndose de dolor al ver que sus besos no lo lograban.


Cuándo llegó un punto en el que la Princesa aparte de bruta había empezado a desconocer a los demás y hasta a ella misma, la Bruja se dio cuenta que rimar a lo bestia al hacer hechizos no era como hacer rap. Nuestra protagonista no era más que la sombra de una ilusión consumida por dolor, tristezas, y ansiedad (y canciones de Kelly Clarkson y fucking Christina Aguilera).

La culera de la Bruja decidió aparecerse y le ofreció a la Princesa convertir su ♡ por última vez.


El fuego se convertiría en hielo, su ♡ dejaría de sentir. Y así fue. Pero las brujas nunca dejan de chingar, está en su naturaleza, y no, nunca cambian.


Mientras la Princesa iba gélida por la vida, el calor de su cuerpo empezó a derretir su corazón poco a poco.

Un buen día sintió cómo su ♡ se ahogó . Siendo de agua, este cayó deshecho al piso.


Desconsolada y vacía yacía en el piso, contemplando en dónde y cómo había terminado. El Señor Sol se apiadó de ella. Lanzó cachondos rayos al piso, los cuales al tocar al deshecho órgano lo evaporaron, convirtiéndolo en una brisa cálida que rozó la cara de nuestra protagonista para después elevarse y desaparecer en el cielo risueñamente.


La Bruja siguió jodiendo vidas.

Al Sapito lo besó otro animal y se volvió a sentir príncipe.

Nuestra Princesita va por la vida cantando, desilusionada, mirando al cielo, buscando dónde quedó su ♡.


Y ya.

=)


-B.


P.D. no puedo creer que no usé las palabras "sangre" ni "amor" en esto.

martes, 22 de junio de 2010

Mr. Cloud

(¿Alguien recuerda "Muñeca Rota"? Bien. Esa fue la primer historia. Ahora vamos con la segunda. Estas son las letras para una canción que empecé y temía tener que terminar.
El dolor ha probado ser mi mejor gasolina de nuevo, aunque esta vez la herida esté demasiado dentro y caliente como para sentirla.
Siento que alguien me sacó el corazón y se le olvidó regresarlo.
El demo podrá ser escuchado en SoundCloud y MySpace de Crimson Blair en los próximos días.)

"Mr. Cloud"

El amor cedió por fin
Ya no hay razón para pelear

Vete ya y sé feliz

Mi cielo se comienza a nublar


El corazón ya no me cabe en el pecho no, el corazón ya no me cabe

Casi se me rompe el corazón


Tienes miedo y yo dolor, juguemos al amor

Dígame Mr. Cloud el menú del día de hoy

Nunca serán suficientes mis luchas por tu amor

Recuerde Mr. Cloud que no hay otra solución


Ya no tienes qué fingir

No me queda nada qué probar

Habrá quién te haga reír

Y no me volverás a ver llorar


Esa ilusión sigue muriendo aquí adentro, como el amor que no te satisface

Casi se me rompe el corazón


Tienes miedo y yo dolor, juguemos al amor

Dígame Mr. Cloud el menú del día de hoy

Nunca serán suficientes mis luchas por tu amor

Recuerde Mr. Cloud que no hay otra solución


Y aunque te necesite aquí

Aunque no quiera estar sin ti

Dejé de creer en tí


Juguemos al amor


-B.

lunes, 17 de mayo de 2010

Nuestro Último Beso

Mira que el cielo se viene cayendo
con el final de una historia
todos los astros en el firmamento
se encuentran llorando el momento

La obscuridad absorbe los sueños
dejando un vacio en mi alma
no puedo gritar, me ahoga el silencio
me quiere arrebatar tu alma

Sola la cama, la luz apagada
me dejas sin una esperanza
sin tu cariño me muero de frio
mi amante, mi dueño, mi amigo

Ven y cúrame ya, que es grande la herida
se escapa a caudales mi vida
y concédeme ya el último beso
y me vuelvas a querer por eso

Aire en las manos, ceniza en los labios
perdido en violento abismo
Dios, nuestro amigo, altera el destino
que no los separe el camino

Anda cúrame ya, que es grande la herida
se escapà a caudales mi vida
concédeme ya el ultimo beso
y me vuelvas a querer
me llegues a salvar
me vuelvas a entregar tu alma

- "El Último Beso"
Susana Zabaleta

jueves, 22 de abril de 2010

Nuestras Citas

夢ぢには
あしもやすめず
かよへども
うつつにひとめ
見しごとはあらず


Though I go to you
ceaselessly along dream paths,
the sum of those trysts
is less than a single glimpse
granted in the waking world.

- Ono no Komachi

lunes, 12 de abril de 2010

Fiona, el Amor y la Bruja

Me doy tanta pena.
Había olvidado a Fiona.

¿Cómo puedes olvidar a una parte tan grande de tu vida?


Definitivamente son su música y letras pero, las palabras son tan mías. Siempre es tan acertada para narrar lo que siento. Sin necesidad de agregar o sustraer algo: simplemente explicación eficiente.

So, las preguntas que me aquejan el día de hoy son:

- ¿Cuándo es bueno dejar ir?

Pienso que eso lo decide uno. Es una decisión propia, pero, nunca he entendido eso de dejar lo que quieres. Darte por vencido. Tirar la toalla tiene que ser de lo más triste de la vida. Triste es cuándo es por decisión propia, pero imaginen el ser obligados a hacerlo. ¿Podemos serlo? Pienso que sí, pero en ese tipo de situaciones incendiarias, no de chimenea. Y ha de ser una verdadera pena.

Si es bueno o malo, eso verdaderamente se tiene que ver a través de la ventana de una casa ajena.

- ¿Qué tan cierta es la frase: "las cosas pasan por algo"?

Desde la primera vez que alguien me mencionó que la frase la tuvo que haber inventado algún mediocre conformista que no le quedaba de otra mas que hacer sonar su falta de huevos ante la vida bonito, nunca la he dejado de ver de esa manera.

Supongo que por eso no dejo y sigo luchando por lo que creo. Claro, es una convicción digna de aplicar a todo lo que podamos llegar a hacer en la vida, pero se debe empezar por lo que está más cerca del pecho de uno. Creo que ese tipo de cosas son las que hacen que tengas alma, y que seas una rosa con olor a diferencia de una hierba indiferente.

En "Blair Witch Project" creían tanto en seguir hiendo hacia el Sur que eso los terminó matando (bueno, fue la bruja pero estamos viéndolo como hierbas, no flores). Pero eso nos dió la gran historia, muchos tips para ir a acampar y me quitó noches de sueño. Y al final, después de estar perdidos, de la desesperación, de la incertidumbre, del miedo; al final cuándo todo parecía peor que nunca, encontraron lo que tanto habían estado buscando.

Que pena me da la gente que se ha perdido tanto que ya no puede volver a creer.

Estas son las dos preguntas que tengo que resolver para salvarme de este incendio. Pero la única respuesta que encuentro en mi cabeza es: SIGUE CAMINANDO HACIA EL SUR.

-B.

jueves, 8 de abril de 2010

El Amor y el Miedo

Siempre pensé que el amor me cambiaría.

Cuando hice mi primera estupidez por amor (en el momento no era estupidez, mis golpes de espontaneidad son tan poco comprendidos aveces), me prometí no volver a hacerlo.

Pero también prometí no volverme a enamorar (es increíble como aveces nos separamos tanto de lo que más queremos), por miedo a salir lastimado de esa manera de nuevo.

Siempre me repito que el miedo es el mayor enemigo. ¿Si ya conoces tan bien al enemigo por qué putas sigues siendo su víctima?

a) por pendejo
b) te gusta sufrir
c) ¿qué te hace creer que conoces tan bien al enemigo?

¿A qué hora el amor se convierte en miedo?

El post empieza a convertirse en cuestionario.

Siempre pensé que el amor me cambiaría.

Ayer me tocó escucharme. No es que nunca lo haga pero siento que ayer salí de mi cuerpo y me vi mentir por miedo. Se escuchaba como un ratón corriendo despavorido en una caja de 15X15: tan desesperado, sin encontrar salida, golpeándose con los bordes, LOCO. Me di lástima.

I should know better. Ya me había pasado una vez.

Pero gracias a eso (y una noche horrible) de repente soy una persona capaz de escuchar sus errores. He de confesar que no puedo ver a los ojos cuando me los hacen saber, pero es un avance. Debo empezar a canalizar mi necedad: NIEGO AL MIEDO.

Me hace hacer cosas feas (léxico de kinder, los borrachos y los niños dicen siempre la verdad -gulp-).

Ahora lo único que quiero es correr hacia él, estar en sus brazos y que beba mis lágrimas. Te mando besos de agua.

Siempre pensé que el amor me cambiaría.

-B.

martes, 6 de abril de 2010

Autre Année

22 años.



Se siente como la película que esperabas tanto ver, que terminó siendo exactamente lo que no esperabas que fuera. O el libro que empezaste a leer por mero aburrimiento, sin interés alguno, y terminó enganchándote de una manera que ni siquiera tú puedes explicar. Tu única duda: ¿qué dice el siguiente capítulo?

La vida es una adicta a estos acontecimientos.

De ser una persona desconocida todo mundo terminó escuchando alguna verdad mentirosa sobre mí.

De querer encajar en un mundo no me quedaron más ganas que de ser feliz en mi soledad y abrirle la puerta a sentimientos raros que me quisieran hacer compañía.

En realidad sigo sin saber si pido poco o demasiado. Supongo todo depende de los lentes que traigas puestos, del clima y la opinión que tenga sobre ti en ese momento.

Debes saber que celo mis intereses. No es fácil que me dé por vencido (lo que muchos ven como flojera es en realidad falta de pasión, ciertas cosas ni siquiera merecen ser contempladas). Aveces pareces olvidar que el santo no es tonto. Una vez que lo logres me va a importar tan poco hacértelo saber que puede que nunca te des cuenta que ya no estoy ahí.

El problema no será encontrarme, sino cuánto te tomará hacerlo. Ni yo mismo tengo idea de los caminos que tomo aveces. Me propongo a desnudar mi candado y no llegar a la superficie esta vez.

La vida es una adicta a estos acontecimientos.

Mi nombre verdadero lo terminé llevando al lado de mi corazón, y reencarné en un nombre que hizo de las debilidades del otro fortalezas. Pero no se dio cuenta que también hizo de las fortalezas del otro debilidades. Tan grande y tan pequeño. Tan acompañado y tan solo. Tan fuerte y tan débil. Tan poca gente puede verlo. Evito dar explicaciones a los demás, la gente terminará temiendo a lo que no conoce. ¿Quién puedo esperar que conozca y sepa lo que yo sé después de todo? Tan seguro e inseguro a la vez.

Nadie me da crédito de nada en realidad. Puras cortesías vacías para fingir algún afecto o interés. Lo mismo de las críticas y ataques. Todo tan intencionado pero tan vano. Supongo correspondo para no sentir que fui usado en algo meramente infertil.

La herencia se empieza a presentar en mi cuerpo, lo empieza a madurar. Me veo diferente. Me siento igual pero el espejo parece no mentir. No estoy muy seguro de que me siga importando cómo me ven otros de todas formas. Cuando la música me hace perder la cabeza y llego a quedar en calzones, la gente tiende a creer que es mi forma de pedirle al mundo que me observe. Irónicamente, es esa demostración de quedarme sin nada la que me libera y me hace sentir aislado del resto. No me siento bien, no me siento mal. Debo recuperar pasión.

Los amigos no dejan de ser árboles que se secan o crecen majestuosamente. Me balanceo en mi columpio azul en alguna de sus ramas, me siento feliz. Desgraciadamente tantas de estas ramas se han roto últimamente de forma tan sorpresiva que simplemente he evitado volverme a balancear en ellas y mas bien simplemente corro alrededor de ellos, veo el atardecer y duermo bajo su sombra. Puede que haya sido yo el que no los regó de forma debida. ¿Poca agua? ¿Demasiada agua? A cada primavera le corresponderá un invierno.

Alguien ha llegado a tocar a mi puerta. Ha empezado a llover de nuevo dentro de mi corazón. Mi única duda: ¿qué dice el siguiente capítulo?

La vida es una adicta a estos acontecimientos.

-B.