jueves, 8 de abril de 2010

El Amor y el Miedo

Siempre pensé que el amor me cambiaría.

Cuando hice mi primera estupidez por amor (en el momento no era estupidez, mis golpes de espontaneidad son tan poco comprendidos aveces), me prometí no volver a hacerlo.

Pero también prometí no volverme a enamorar (es increíble como aveces nos separamos tanto de lo que más queremos), por miedo a salir lastimado de esa manera de nuevo.

Siempre me repito que el miedo es el mayor enemigo. ¿Si ya conoces tan bien al enemigo por qué putas sigues siendo su víctima?

a) por pendejo
b) te gusta sufrir
c) ¿qué te hace creer que conoces tan bien al enemigo?

¿A qué hora el amor se convierte en miedo?

El post empieza a convertirse en cuestionario.

Siempre pensé que el amor me cambiaría.

Ayer me tocó escucharme. No es que nunca lo haga pero siento que ayer salí de mi cuerpo y me vi mentir por miedo. Se escuchaba como un ratón corriendo despavorido en una caja de 15X15: tan desesperado, sin encontrar salida, golpeándose con los bordes, LOCO. Me di lástima.

I should know better. Ya me había pasado una vez.

Pero gracias a eso (y una noche horrible) de repente soy una persona capaz de escuchar sus errores. He de confesar que no puedo ver a los ojos cuando me los hacen saber, pero es un avance. Debo empezar a canalizar mi necedad: NIEGO AL MIEDO.

Me hace hacer cosas feas (léxico de kinder, los borrachos y los niños dicen siempre la verdad -gulp-).

Ahora lo único que quiero es correr hacia él, estar en sus brazos y que beba mis lágrimas. Te mando besos de agua.

Siempre pensé que el amor me cambiaría.

-B.

1 comentario:

Pável dijo...

Amor y miedo no siempre andan juntos, pero dicen los informes policíacos que se les ve irse de juerga con mucha frencuencia.