Me encantaría decir que estoy bien.
Mas aún, me encantaría sentirme bien.
Cada noche es más fácil irme a la cama.
Pero cada despertar se hace más difícil.
Mi corazón no quiere dormir, sigue gritando.
Al despertar, no soy más que un vegetal.
Un vegetal que ve a la ventana con lágrimas.
Si fuera por mí ahí estaría ahorita, esperando.
Mas aún, me encantaría sentirme bien.
Cada noche es más fácil irme a la cama.
Pero cada despertar se hace más difícil.
Mi corazón no quiere dormir, sigue gritando.
Al despertar, no soy más que un vegetal.
Un vegetal que ve a la ventana con lágrimas.
Si fuera por mí ahí estaría ahorita, esperando.
Ni las noches ni la comida saben bien ya.
Duermo con los pantalones puestos.
Un día de estos tendré que salir corriendo.
A buscar a mi bebé, porque sigo creyendo.
He prendido a las mariposas en fuego.
Sólo para darme cuenta que siguen volando.
Llenas de esperanza y decepciones moribundas.
Sigo prendiendo mi corazón en fuego aveces.
Para ver si sigo sintiendo.
Porque ya no me queda qué perder.
¿Por qué mis mariposas vuelan incendiadas?
¿Por qué espero que me salves de esto?
Ahora hasta mis sueños se han puesto en mi contra.
Lo que había empezado como referencias vagas se han convertido en meras reuniones.
Acabo de despertar del sueño más cruel.
Te mando un mensaje en el aire, mi cara triste impresa en él.
Te confieso que te necesito ahorita más que como lo hice aquella noche.
No te importan mis súplicas, cierras con alguna incoherencia.
Veo tu foto de perfil. Soy tan feliz en ese momento. Me empieza a doler el corazón.
Porque lo que a primera vista eras tú, al ver el tamaño completo somos los dos.
Era media mañana, llevas una playera blanca de tirantes.
Yo solo recuerdo llevar mi sonrisa, a tu lado, en el sillón de 2.
Somos los dos en mi sala. Una foto que jamás nos tomamos (ni siquiera pisaste mi pinche casa).
En esa foto somos tan felices, tan felices como nunca nos vimos juntos.
La tristeza se estaciona en mí desde temprano, el pecho me pesa peor que antes.
Ahora no me puedo olvidar de la maldita fotografía que nunca se tomó.
Nota: Me siento diferente hoy. Es como si me tuviera que topar con los espejos del pasado y romper cada uno de ellos para ver lo que hay detrás de la imagen impresa en póster.
-B.

No hay comentarios:
Publicar un comentario